Latin American Thoroughbred

EL DIARIO LATINOAMERICANO DE LAS CARRERAS

Mario Enrique Fernández hizo suyo el “veni, vidi, vici”

Internacional / 01.03.2019

Mario-Enriquez-1ª-victoria

Pese a ser múltiple ganador de Grupo en la Argentina, Mario Enrique Fernández decidió, aquejado de una fuerte pubalgia, dejar de montar en 2017 para centrarse en su taller de chapa y pintura. Fue Martín Goicoechea, íntimo amigo de Óscar Anaya, el que le propuso armar la valija y emprender un nuevo reto en Europa. Su triunfo en el Clásico Presidente de la República de Paraguay, al que acudió por invitación, fue clave a la hora de tomar la decisión: tras probar suerte en Estados Unidos, era el momento de ir a España. Su inicio no pudo ser más esperanzador ya que en su primera jornada logró el triunfo con Heartbreakeren el Gran Hipódromo de Andalucía. “Llegar a un país y ganar en mi debut es algo soñado. Es muy importante porque vengo a buscar un futuro aquí y no pude arrancar de mejor manera”, afirma todavía emocionado.

El trabajar a las órdenes de su compatriota Óscar Anaya está siendo clave en su rápida adaptación, pese a que la diferencia entre el turf español y el argentino es muy notoria. “Aquí, al igual que en Estados Unidos, los caballos galopan con montura. En Argentina, como en otros lugares de Latinoamérica, lo hacen a pelo, solo con un mandil. Óscar (Anaya) tiene mucho de la escuela argentina y eso hace que no extrañe tanto la forma de trabajar”, comenta sin olvidarse de Borja Fayos, con el que coincidió en 2012 en los Estados Unidos: “lo tengo de compañero de cuadra y es un tipo muy macanudo, aunque lo traté poquito en Estados Unidos nunca me olvidé de él”.

Su carta de presentación tuvo lugar en Sevilla pero su prueba de fuego la vivirá a partir de este domingo en la catedral del turf español, un hipódromo, el de La Zarzuela, muy similar al de San Isidro. “Son pistas con desarrollo en las que los caballos atropellan mucho. Creo que no voy a tener problema a la hora de adaptarme. En 2017 gané 20 carreras en la grama y quedé entre los 10 primeros de la estadística”, advierte antes de desvelar las claves del que es ya su nuevo hogar. “Estuve estudiándolo y me gusta por la pendiente que tiene, hay que esperar a los caballosbastante y ponerlos a finalizar justo en el momento exacto para tratar de que no se te queden sin fuerza. Respecto a la organización, es inmejorable, está todo muy prolijito”.

Aunque sostiene que su prioridad pasa más por lo personal que por lo profesional, tiene claro uno de sus objetivos:“llegar a las 1.000 victorias ya que me quedan 50”. Para ello cuenta con el apoyo del preparador juninense, aunqueel domingo también le han confiado sus caballos PabloPedro Díaz, al que ya conocía de su etapa Argentina, y José Carlos Cerqueira. “Por más que me digan que las carreras son duras, siempre trato de correrlos a todos igual con el pensamiento de que van a ganar. De esa manera, siempre adelantan dos o tres cuerpitos más”. Su mejor aliado a la hora de encontrar montas es su peso. “Puedo montar a 52 kilos. Es una gran ventaja. Siempre he tenido una virtud, que por suerte he sido muy libiano, puedo hasta montar con menos peso”.