Latin American Thoroughbred

EL DIARIO LATINOAMERICANO DE LAS CARRERAS

Lencelot, el caballo del corazón de oro

Carreras / 24.08.2018

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Le trae muy buenos recuerdos el hipódromo de La Plata a Jorge Mayansky Neer. El entrenador ganó allí su primera carrera y a su cosecha le sumó el martes pasado el triunfo de Lencelot (Sidney’s Candy) en el Clásico General José de San Martín (G3-1600 metros), a siete meses de la anterior conquista del representante de La Frontera, en el mismo terreno y recorrido. En el medio hubo un cambio de mando, una readaptación, cuando el caballo pasó del stud de Juan Carlos Etchechoury (h) en San Isidro al de su colega en Palermo, sin modificar los colores de su chaquetilla.

Se adaptó muy bien. El desafío era mantener a un caballo bueno, que me llegó sano, en el nivel competitivo que tenía. Carly me ayudó al darme datos de cómo era”, recuerda el actual preparador. El regreso, tras un viaje frustrado por golpearse en el traslado, fue con un tercero en el Clásico Ignacio Correas, en el Bosque; luego el placé de Magical Touch (Roman Ruler) en el Estrellas Mile (G1) y ahora, el cuarto impacto en una prueba de Grupo, por dos cuerpos sobre Sobre Action (Interaction), al que controló en la recta después de ir a buscar al puntero Deluminator (Don Valiente), que quedó tercero a otros siete largos. El sello estuvo en esos 1m34s62/100 que marcó, a 39/100 del récord.

Ganó bárbaro. No era una carrera fácil. No se gana con la campaña, pero tiene un corazón de oro. Es un guerrero en la cancha, pero en el stud si lo dejás parado en un lugar, cuando volvés a las dos horas no se movió”, destaca Jorge, que considera que Wilson Moreyra tuvo “un papel importante” para que el alazán no pierda protagonismo. “No es fácil para varear, a veces se le daba por pararse, pero él lo interpretó y saca lo mejor del caballo. Le tomó rápido nota a sus mañas”, subrayó.

Para el jinete fue el primer triunfo en su montura. “Largó bien, pero como sabíamos que el 2 (por Deluminator) iba a ir adelante, la idea era seguirlo sin entrar en la pelea ni dejarlo agrandar. El caballo siempre ayudó y cuando lo busqué respondió muy bien”, apuntó Wilson.

Ahora es tiempo de evaluar opciones para el futuro. “Vamos a ir en busca del Grupo 1. Va a estar en los grandes premios del último cuatrimestre, en la pista que sea. Porque en el pasto corrió solamente una y fue al comienzo de su campaña, por lo que no descarto que vuelva. Demuestra que está para pelear esas carreras de la categoría”, sentenció Mayansky Neer.

Lencelot es hijo de Sidney’s Candy (Candy Ride), en la actualidad prestando servicios en Turquía, y Lincay (Intérprete), que no corrió y produjo también a la doble ganadora Lavournesa (Freud).