Latin American Thoroughbred

EL DIARIO LATINOAMERICANO DE LAS CARRERAS

Con Logrado, Moreyra y Mayansky Neer siguieron de festejos

Carreras / 02.05.2018

LOGRADO-Republica-Argentina-(G1)-(23)

Se fue Roman Rosso (Roman Ruler) a los Estados Unidos pero la sociedad entre el jockey Wilson Moreyra y el entrenador Jorge Mayansky Neer sigue teniendo motivos para festejar. El nexo se llama Logrado (Manipulator), que utilizó una condicional sobre una milla de césped en San Isidro para tomar ritmo y justo un mes después aprovechó el viento de cola para quedarse de manera brillante con el Gran Premio República Argentina (G1), en los 2000 metros de Palermo.

Potrillo con rol secundario en el proceso selectivo pasado, camino a los 4 años ha dado un salto inmenso, tal vez el que su gente esperaba que diera durante el primer año en las pistas. “Después de correr el Jockey Club lo tuve que tratar porque se le rajaron los vasos de las manos. Entonces, fueron cuatro meses en los que el herrero hizo una reparación y se le fueron regenerando los cascos”, revela el cuidador. Para el regreso pasaron seis semanas más. A la luz de los resultados, el trabajo de Sergio Reisenauer cobró mayor valor.

Después, Mayansky Neer puso el foco en esta carrera, pero con una escala. “Tenía que correr una antes para no reprisar directo acá y por eso lo llevé al pasto; no tenía otra opción. Se lució aquel día y se lució también esta vez”,  explicó el preparador, como si el zaino del stud Aleluya no hubiese necesitado de su mano para relanzar su campaña. Wilson también le dio casi todo el crédito a Logrado. “Largó y salió con una actitud bárbara, me llevaba volando. Desde los 1000 metros lo dejé ir porque no quería cortarle la acción”, dijo el jinete. Lo que siguió a su decisión fue la categórica victoria por cinco cuerpos.

He ganado muchas carreras importantes en mi vida, incluso en Europa, pero hace 10 años que no lograba un Grupo 1. Una gran ilusión era este clásico y se hizo realidad”, confesó enseguida Héctor Del Piano, propietario del vencedor. Además, afirmó que “lo vi ganar antes de la largada, porque le tenía una confianza ciega; igual me quedé calladito”. Hubo risas, claro. La procesión iba por adentro.

El desenlace fue desahogado, con otro de los que quedó en deuda el año pasado en el segundo lugar: Crackspeed (Easing Along). “Me dejó muy conforme, se dejó llevar y llegó bien a la distancia. El de adelante corría mucho, era inalcanzable”, señaló Pablo Falero, que lo montó por primera vez en carrera y sí había estado antes en la cruz de su verdugo. Cuando el suyo encaró ayer la recta final, Lunavión (Sei Mil) había dejado de ser el puntero y Logrado ya había tomado impulso para aterrizar en la meta. Extra Quiz (Lizard Island), que por momentos se estiró y pareció que iba a costarle seguir el ritmo, se mantuvo en el tercer lugar, con otros tres acechándolos: Nevado de Colima (Easing Along), Gold Spurs (Lingote de Oro) y Willander (Sigfrid), que completaron el marcador separados por medio pescuezo en todos los casos. El Margot (El Garufa), ganador en 2016 y 2017, quedó detrás de ellos en su reprise.

En un malón, la mala salida se pagó caro. El más fiel testigo de eso resultó Balompié (Equal Stripes), cuyo esfuerzo en el opuesto y en el último codo le pasó la factura en la recta final. Acostumbrado a acelerar temprano, esta vez el caballo del stud S. de B. no ofreció una reacción similar ante la necesidad de reinventarse luego de quedar por el fondo. El marcador final le terminó dando un consuelo, ya que terminó conservando el primer puesto del Campeonato Palermo de Oro. Star Austral (Cosmic), la única yegua del lote, nunca pudo atropellar, pero en el torneo quedó tercera, detrás también de Cat’s Away (Star Dabbler), ausente en esta oportunidad.

Claro que Logrado ganó más que ninguno. Por el premio y porque en un compromiso con ausencias importantes, una conquista con semejante autoridad lo hace todavía más fuerte.