Latin American Thoroughbred

EL DIARIO LATINOAMERICANO DE LAS CARRERAS

Blue Prize hizo todo para ganar pero se le escapó en el final

Internacional / 19.05.2018

Song-of-Spring-Blue-Prize-(@TracksideJennie)

Toda una paradoja que a Blue Prize (Pure Prize) se le haya escapado la victoria a pasos del disco. Justo ella, que en la Argentina ganó un Gran Premio Selección (G1) en Palermo atropellando desde el fondo, este viernes hizo el gasto desde el comienzo asediada, dominó casi toda la recta en el fango de Pimlico y cerca de la meta no pudo resistir el avance de Song of Spring (Spring at Last), que la derrotó por medio cuerpo en los 1800 metros del Allaire DuPont Distaff Stakes (G3), en el hipódromo ubicado en Baltimore que hoy tendrá su 143ª edición del Preakness Stakes (G1). 

Aquello de que si los hermanos se pelean los devoran los de afuera, como reza el Martín Fierro, tuvo su versión hípica. Ha pasado muchas veces. Es inevitable cuando dos jinetes premium montan a los favoritos. Irad Ortiz fue quien le puso presión con Verve’s Tale (Tale of Ekati) a José, que no tardó en llevar a Blue Prize a un lugar en el que se imaginaba más lógico ver a Katalust (Munnings), porque venía de ganar en once cuadras.

El asedio de la enemiga duró hasta el final del último codo y al pisar la recta final la yegua argentina hizo una buena diferencia, casi determinante. Pero surgió a más de media cancha la ganadora y, pese a que Ortiz llevó a Blue Prize de adentro hasta allí, no se amedrentó Ricardo Santana Jr. con la pensionista de Neil Howard.

Me quedó la sensación de que se pudo haber ganado, que corrió durísimo. Creo que cuando se encontró sola se quedó medio perdida e insisto que, pese a que corre bien en el barro porque es buena, no es la pista que más la favorece”, expresó tras la carrera Ignacio Correas, el preparador argentino que ha trabajado intensamente para reeducar a la defensora de Merriebelle Stables, que sumó velocidad desde su llegada a los Estados Unidos para competir en trazados con rectas cortas.

No necesita demostrar que es buena yegua, siempre se hace presente. Hicimos el trabajo sucio para otro, pero así son las carreras. Estuvimos ahí nomás”, completó Nacho. A ello Ortiz agregó: “Hizo una muy buena carrera”. Y no reveló si en algún momento, aunque en broma, le reprochó la lucha a Irad. Esta vez no les tocó festejar a ninguno de los dos jinetes, que son parte de los apenas seis que han conseguido al menos un centenar de triunfos este año en ese país.