Latin American Thoroughbred

EL DIARIO LATINOAMERICANO DE LAS CARRERAS

Udaondo diseña el sprint final ideal de Kiriaki y Key Dance

Carreras / 06.04.2018

Udaondo-(campera-azul)

El comienzo de la cuarta temporada en las pistas de las yeguas Kiriaki (Catcher in the Rye) y Key Dance (Freud) las mostró en un rol secundario, pero eso no incomoda a Juan Udaondo. El entrenador trabaja en el sprint final ideal para ellas antes de que pasen a integrar el plantel de madres de Santa Inés y la reprise fue parte de esa transición. Están tan claros los objetivos como la calidad de quienes suman 17 victorias entre ambas.

Cosecha 2012 de la cabaña de Sandro Miserocchi, las nietas maternas de Intérprete y Orpen, respectivamente, crecieron juntas en las praderas de San Antonio de Areco y conviven a unos metros de distancia en el stud que ocupan en el Campo 2 de San Isidro. Apenas una vez coincidieron en un hipódromo, pero compartieron el camión para ir a disputar grandes premios diferentes. Volverán a hacerlo este sábado, otra vez camino a Palermo, y en esa ruta que se han trazado para agregarle más líneas a sus fojas. “Después del descanso en el haras hay que pensar qué es lo mejor que tienen este semestre antes de ir a servicio; nos lo planteamos desde que se decidió que corrieran un año más”, sostiene el preparador.

Kiriaki, nacida un 23 de julio, es la mayor y la que menos ha competido y ganado, pero luce tres Grupo 1. “En enero volvió a San Isidro, después de estar dos meses en un box y recién en febrero hizo su primera partida de 800 metros. Y como se cansó, (Gustavo) Calvente no le pidió demasiado. Entonces, como no ha pasado tanto, es valioso lo que hizo al reaparecer”, apunta Udaondo, buceando en la agenda que tiene en su oficina y en la que anota cada detalle de sus caballos.

Esa vuelta fue en el Clásico Arturo y Arturo R. Bullrich (G 2), el 10 de marzo, en los dos kilómetros de arena del Argentino. La hija de Kiria había sido segunda en 2017 y fue quinta esta vez. “No llegó lejos y después de la carrera quedó mejor. Como no había tiempo para dar una pasada, le hice una milla y una partida final de 1200 metros”, asegura el Flaco, ya con la mira puesta en el Gilberto Lerena (G 1), en los 2200 metros de césped que se adjudicó el año pasado. “Volvimos para correr el Campeonato de Palermo y el Bullrich era el primer paso necesario para tomar ritmo. Luego va a llegar muy bien al Criadores, el 1 de mayo”, agrega Udaondo.  

Para establecer un concepto sobre el nivel de la zaina, Juan sostiene que “está muy cerca de los 10 puntos” y por eso no hay especulación posible. “Ella sale a ganar, no va a pescar algo. No le vamos a cambiar la manera de correr”, afirma, a horas de la primera de las tres citas de Grupo 1 que marcarán el final de la campaña de Kiriaki: Lerena, Criadores y Estrellas Distaff.

Key Dance, que parió un 17 de septiembre, apila doce triunfos, la mitad en carreras de Grado, y se puso en forma más rápido, pero el diablo metió la cola. “Había hablado con Coco Bullrich para saber qué planes tenía para Atómica Oro y no enfrentarla el día que reaparezca. Pero al final terminó corriendo contra ella”, se lamenta Udaondo. No hubo cierto pacto que se rompiera, sino que la hija de Key of Luckempezó con dolor de panza tres días antes del clásico (Espadaña) en el que la había anotado en el pasto de Palermo y no solamente no pude correrla ahí, sino que la suspendieron 14 días y me quedé sin poder correrla el Juárez Celman”, recuerda el entrenador.

Más allá de todo lo bueno que venía haciendo en las mañanas, necesitaba moverse y tenemos la idea de que llegue muy bien al OSAF (el 1 de mayo) y al Estrellas Mile (el 23 de junio)”, revela el cuidador. El regreso, entonces, fue en el Fernández Guerrico (G 2), en la milla de césped sanisidrense, con un segundo a cinco cuerpos de Atómica Oro (Orpen). “Corrió muy bien. Nos ganó la que tenía que ganar. En yeguas de este nivel no es fácil ver una sorpresa”, remarca el cuidador, entusiasmado por la mejor guía de la categoría.

Y ahora sí esquivará a la yegua de Coco, aunque sin que ninguno de ellos se lo haya propuesto. “La de él estuvo por venderse y por eso no la anotó. Key Dance podía haberla anotado en el Farnesio, del lunes pasado, pero no es fuerza para ella; en principio corrían yeguas que son menos y no iba a ser un buen ejercicio. Por eso va a correr contra los machos en el Benito Villanueva”, explica, a 48 horas del Grupo 2 que será su tercera competencia contra los ejemplares el sexo opuesto. “Está muy bien y así va a llegar al OSAF. Para lo que suelen ser los clásicos de la milla, ésta no salió tan brava, faltan varios de los buenos”, se ilusiona.

Un día después, en San Isidro, pondrá en las gateras a Lima Tango Alfa (Treasure Beach) en el Clásico Eliseo Ramírez (G 2). La potranca es la única del lote que no ha ganado aún. “Es un pedido de Dardo”, avisa, y se refiere a Fernández Aramburu, el cardiocirujano que es propietario de la coloradita del stud Las Dos Manos, donde además se crió. “¿¡Cómo no le voy a satisfacer el pedido si siempre me apoyó!?”, enfatiza Udaondo, y confiesa: “Me planteó que prefería verla llegar tercera o cuarta en el clásico que perder la de perdedores”. Estaba anotada para ese mismo día, en otro compromiso de 1400 metros, pero el tercer puesto inicial les marcó que tienen una linda promesa. Lo que no se sabe, todavía, es si hay algo de cábala detrás porque Dardo ganó esa misma competencia hace dos años con La Bombonesa (Latiendo)… una perdedora.