Latin American Thoroughbred

EL DIARIO LATINOAMERICANO DE LAS CARRERAS

Sexy Reasons es una máquina de ganar

Carreras / 02.04.2018

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El festival de clásicos que entregó el hipódromo de Maroñas durante el domingo tuvo una figura central repetida. La argentina Sexy Reasons (Jump Start) continuó con su cosecha implacable, convertida en una máquina de ganar carreras. Esta vez, le puso su nombre al Clásico Ministerio de Economía y Finanzas – DGC (G3), sobre dos kilómetros, la misma distancia en la que en enero se adjudicó el Gran Premio Ciudad de Montevideo (G1).

Y a diferencia del Longines Cup Clásico Diana (G3), la presentación entre una y otra conquista, hubo en La Mansa Nistel (Van Nistelrooy) una puntera decidida y por eso Julio César Méndez esperó ahora hasta mitad de carrera para ir a buscarla con la favorita. Y en la recta final, cuando desafió los 530 últimos metros, si alguien se atrevía a creer que alguna podía complicarla no se animó a exteriorizarlo. Su jinete se limitó a hacerle rematar la carrera y cruzó la meta cinco cuerpos delante de Isabel La Católica (Smaty Jones) y la brasileña Fustic (Quick Road), que en ese orden dirimieron el placé, con una ventaja de medio pescuezo. Julio Mosquera, propietario de la yegua criada en La Esperanza y que lleva los colores del stud Macagu, volvió a abrazarse a una copa. “Posee una calidad superior. Ya no me pongo más nervioso porque veo las brazadas que tiene y como busca la carrera. Eso hace no hace que pierda la tranquilidad. Cuando llegó a la recta parecía la misma carrera que la anterior”, indicó el

No sería descabellado ir a Buenos Aires porque acá no tiene muchas carreras, pero hay que evaluarlo bien porque los viajes y los cambios de lugar se sienten. Ahora hay que disfrutar de esto, porque animales como ella, como Fitzgerald o como Enjoy le hacen bien al turf uruguayo”, agregó. Uno de los que menciona se hace fuerte en la media distancia y la hija de Fund of Funds es la reina de la velocidad y yegua récord en la historia de la hípica charrúa.

En el inicio del día, el potrillo Duro de Matar (Salto) ofreció otra muestra de superioridad, ahora en los 1300 metros de la versión para machos del Haras del Uruguay. Fueron dos cuerpos y medio los que lo separaron de su escolta, Hot Dogs (A Little Warm), pero pudieron ser todos los que Waldemar Maciel hubiera querido. “Cuando vi que se había caído uno y largó tan bien, lo dejé ir adelante y que corriera fácil. Se va adaptando bien a la distancia, en el vareo y en carrera”, describió el jockey, que al pisar la recta lo fue sacando de los palos y esperó hasta los 200 metros finales para pedirle que remate la carrera sin apretar el acelerador. Para el vencedor fue el cuarto triunfo en fila. “Que Dios nos mantenga con salud a ambos para seguir disfrutándolo”, completó el jinete. Kurenai (Awzaan), del que hace mención, había malogrado su actuación en la salida, al despedir a Luis Cáceres.

Este último la sacó tan barata que casi cuatro horas después le permitieron seguir corriendo, justo para subirse al brasileño Fitzgerald (Put it Back), vencedor con autoridad del Clásico Otoño (L), en la milla. Reconocido por su velocidad para moverse en la delantera, el crédito de la caballeriza La Fe esta vez no aceptó la pelea que le propuso Bagé in Concert (Silver Train), otro que dejó el país limítrofe para probarse en tierra charrúa, aunque en diferentes momentos de su vida. Por eso, hubo que esperar hasta el codo para verlo de firme en la punta y utilizar el tramo de las tribunas para distanciarse y ponerse lejos del avance de Descocado (Demostrado), que logró salvar el placé ante la resistencia de Calaf (Artiste Royal), el primero en salir a buscar al ganador sin poder acortar demasiada diferencia. “Nos entusiasmamos con el Latino y la localía, pero la distancia ideal del caballo es la milla. Aquel día hizo su carrera, parecida a la del Quintela, y los que le ganaron eran muy buenos. Vamos a seguir en la milla, soñando con el Piñeyrúa de 2018”, comentó Carlos Zaffaroni, entusiasmado con que la calidad del zaino le permita buscar el desquite en el internacional de enero próximo.

 

Entre una y otra conquista hubo otra favorita que extendió su cosecha. Electrónica (Texas Fever) dominó la versión para potrancas del Clásico Haras del Uruguay y volvió a hacerlo con Illy (Southern Lawyer) como escolta. Fue la tercera conquista seguida, después de haberse invertido el orden en el kilómetro del Juan Amoroso, en la fangosa. En esta oportunidad, la conducida por Martín Dávila fue de menor a mayor, abierta, y cuando aceleró en el derecho no encontró oposición en la rival a la que más se ha enfrentado. Fue implacable.


La oferta fuera de lo común se completó con el Gran Premio Municipal (G2), donde Chimango (Honour and Glory) sacó varios cuerpos desde el comienzo y tuvo reservas cuando apareció el brasileño Coldplay (Out of Control) listo para pasarlo de largo. Pero no, el líder había hecho un esfuerzo corriendo lejos de sus seguidores Legión Cat (Hurricane Cat) y el brasileño Olympic Harvard (Drossselmeyer), que en la recta no resistieron ese andar y perdieron posiciones. Entonces, se cobró revancha de varios de los que lo habían precedido la noche del Latinoamericano, en el General Artigas. “En la última estaba nervioso y ahora mucho más manso. Nos equivocamos y aprendimos del error. Y como es sano, te permite ilusionar. Dan ganas de llorar cuando ves la repetición. El jockey le guardó un restito, estuvo fantástico”, fueron repitiendo entre la gente de la caballeriza El Bonete, que disfrutó del tercer triunfo en nueve presentaciones, el primero en un año que había comenzado con dos frustraciones, incluida una rodada.