Latin American Thoroughbred

EL DIARIO LATINOAMERICANO DE LAS CARRERAS

Ricardinho planea festejar con sus dos amores

Carreras / 11.01.2018

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La cuenta regresiva se acelera y Jorge Ricardo se apresta a celebrar uno de los mayores logros de su brillante carrera. A tan sólo 13 triunfos de convertirse en el jockey más ganador de la historia, el piloto está delineando la posibilidad de viajar a Río de Janeiro para igualar el record que en estos momentos ostenta el canadiense Russell Baze (12.844), quien dejó la actividad en 2016, y luego volver a la Argentina para superar esa marca.

A los 56 años el jockey está a punto de escribir otra página dorada en su campaña, esa que arrancó a fines de 1976 cuando, además de debutar en el hipódromo de La Gavea, en Río de Janeiro, sumó el primero de los más de 12.000 éxitos que gestó a lo largo de esas cuatro décadas de montar pura sangre de carrera.

No fue fácil para Ricardinho, quien en su largo camino a la cima debió sortear una dura enfermedad que lo aquejó allá por 2009, y varias rodadas, sobre todo una muy grave que lo mantuvo inactivo durante más de medio año en 2013. En esos duros momentos se especuló con un probable retiro, pero dando muestras de su inagotable coraje, el jinete se repuso una y otra vez con el objetivo de escribir otra página de gloria en su notable palmarés. Y esa meta está cada vez más cerca.

"La idea es viajar a Río de Janeiro, donde me inicié, cuando me falten 2 victorias para igualar el récord. Lo alcanzaría allá, con la gente de mi país, y luego volvería a la Argentina para batir la marca de Baze. Me llamaron dirigentes de la hípica brasileña para que viaje a conseguir el récord en Río, pero por respeto y por el cariño que me ha brindado el público argentino a lo largo de estos años quiero lograrlo aquí", le contó el jinete a LAT.

"Todavía no tengo nada definido, pero esa es la idea. Después mi intención es seguir corriendo hasta que el cuerpo me lo permita, al menos hasta fin de 2018. Más adelante, no sé. De lo que estoy seguro es que no me voy a dedicar a entrenar, aunque si estoy convencido que voy a seguir ligado al turf. Es mi vida, mi pasión", asegura el piloto de Much Better (Baynoun), el mejor caballo que corrió según sus propias palabras, con el que ganó el Gran Premio Brasil, el Gran Premio Sao Paulo, el Gran Premio Carlos Pellegrini y dos Latinoamericanos.

En la Argentina lo disfrutan desde 2006, aunque ya nos había visitado en ocasión de mitines internacionales en los que condujo representantes de su país. Hasta estas tierras llegó contratado por la caballeriza Rubio B con la que se unió en jornadas inolvidables. Ganó la estadística general de jockeys en 2007, 2008, 2011 y 2012 y aún mantiene en su poder la marca de más carreras ganadas en un año en los tres hipódromos principales con 467 triunfos en 2008. Entre Palermo, San Isidro y La Plata se impuso en más de 3000 contiendas.

"Cuando llegué a Buenos Aires pensé en quedarme no más de cinco años y volver a Brasil. Pero el país me encantó al igual que la pasión que sienten los aficionados por las carreras. Me han tratado con mucho cariño y no tengo palabras para agradecerle a toda esa gente que de una u otra manera me ha apoyado para que llegue a este momento tan trascendente en mi vida profesional", dice haciendo énfasis en el afecto que ha recibido de la gente del turf albiceleste, que en estos más de 10 años lo ha adoptado como propio.

Dueño de cinco ediciones del Gran Premio Latinoamericano con los representantes brasileños Falcon Jet (Ghadeer), en 1991, Much Better, en 1994 y 1996, y Jimwaki (Gem Master), en 1998, y el argentino –nacionalizado uruguayo- Good Report (Ride The Rails), en 2007, lleva ganados más de 150 cotejos jerárquicos. Queda claro que además de cantidad, Ricardo consiguió a lo largo de su extensa trayectoria triunfos de notable calidad, incluyendo tres victorias en el Gran Premio Carlos Pellegrini con el citado Much Better, en 1994, Gorylla (New Colony), en 2003, e Idolo Porteño (Jump Start), en 2014.

"Soy un agradecido a esta actividad, tengo grandes recuerdos desde que era prácticamente un chico. Los inicios con mi papá, quien fue el que me enseñó todo, los triunfos en mi país, la llegada a la Argentina gracias a la gente de Rubio B... Muchas alegrías. Vivo cada triunfo con mucha pasión, ya sea uno de grupo uno como en una carrera de menor importancia. Disfruto mucho esta profesión", concluyó el carioca.

La ansiedad va en ascenso, pero el mundo del turf sabe que es cuestión de días, a lo sumo de un par de meses. Jorge Ricardo, aquel chico que arrancó hace más de 40 años con un caballo entrenado por su padre Antonio, se convertirá en leyenda como el jockey más ganador de la historia. Una medalla más para una historia dorada escrita por esta parte del planeta.