Latin American Thoroughbred

EL DIARIO LATINOAMERICANO DE LAS CARRERAS

En la milla de césped, felices los cuatro

Carreras / 14.01.2018

Met-Day

Para felicidad de sus propietarios, todos cobrarán premio en el Clásico Buenos Aires (G3), la carrera principal de este domingo en el hipódromo de Palermo. Apenas han sido confirmados cuatro ejemplares, incluido Met Day (Mutakddim), que ha corrido y ganado este cotejo sobre una milla de césped hace dos años. No obstante, su jinete de entonces será rival esta tarde, a las 18, pues Jorge Ricardo se apilará en el tordillo Stivers (Lasting Approval), vencedor en su única presentación en la grama porteña.

El representante de la caballeriza Las Monjitas no se ha medido nunca con los tres rivales que tiene ahora, pero el jinete carioca tiene la medida de la carrera. “Por un pequeño contratiempo tuvo que pasar por alto el Anchorena, pero ahora anda bien y es indicado. Si bien corren pocos, es una carrera linda, pareja. El caballo por vencer es Met Day, que siempre está ahí”, analizó Ricardinho. Stivers venció en los 1600 metros de césped porteña antes de ceder en lucha con El Atlántico (Stormy Atlantic) en San Isidro.

Met Day dobla en edad a sus principales rivales y ha vencido en seis de sus once intentos en la pista más nueva del Argentino, incluidas las tres últimas visitas. Se siente en este trazado como en el patio del stud y tiene una ductilidad de la que intentará sacar provecho Pablo Carrizo, más allá de los dos recientes pasos en falso del caballo de las sedas Arco Iris. Una particularidad para los que están en todos los detalles: cuatro de sus últimos cinco impactos fueron en el pasto alterado.

Otro que se ha mostrado muy útil ante las inclemencias del tiempo es Hat Mario (Hat Trick). “Me gustaría que llueva cada vez que corre”, confesó hace dos semanas Hugo Pérez, su entrenador, tras la victoria de atropellada sobre su hermano paterno Hat Valor… en piso seco. Dejó en claro que es un todoterreno y para su jinete, Osvaldo Alderete, habrá apenas una indicación, casi un recordatorio: “En el codo hay que buscarlo un poco, sin dejarlo embalar, porque es medio vago”. Ante los dos adversarios mencionados, saben ellos, no se puede dar mucha ventaja.

Para Garabito (Pure Prize) no hay plan B. “Siempre corre así”, dice Pablo Falero, en referencia a la necesidad de traerlo lejos, escondido, y mostrarle la cancha en el tramo final. Es un pescador compulsivo y su reciente festejo fue inesperado: Mateco (Borrego) no llevó todos los kilos que debía y, aunque el de Garabo llegó a varios cuerpos, heredó el primer éxito clásico. Ahora lo espera su primera experiencia en la cancha de adentro de Palermo.