Latin American Thoroughbred

EL DIARIO LATINOAMERICANO DE LAS CARRERAS

Cat’s Away en un final para el infarto

Carreras / 31.01.2018

11°-CAT'S-AWAY-(5)

Cinco caballos definieron el Clásico Uberto F. Vignart (G2) disputado en el Hipódromo de La Plata y finalmente los gritos que valieron fueron los correspondientes a Cat’s Away (Star Dabbler), que vino entre los últimos durante todo el trayecto pero al final voló para realizar un aterrizaje triunfal en el disco.

Casi no hubo diferencias entre el ganador y el quinto ubicado en un final para el infarto. Prevaleció la astucia de Gustavo Villalba para guiar por fuera de todos al representante del Haras Futuro a la segunda victoria de su campaña.

“Es un caballo manso, de gran corazón. Andaba muy bien ya antes de reaparecer, pero le faltaban un par de carreras. Venía de hacerlo muy bien en Palermo y hoy se nos dio”, señaló Villalba, feliz por haber conducido al pupilo de Lucas Gaitán a su primer éxito de corte jerárquico.  

No fue una tarea sencilla: Cat’s Away vino en un expectante sexto puesto mientras adelante Crujiendo (Star Dabbler) y Licinius (Mount Nelson), de gran carrera, discutían la punta. En los 1600 apareció en escena Thunder Blue (Honour and Glory), el menor de los dos hijos de la yegua Hint of Blue que participó en la competencia y pasó al segundo lugar, mientras Licinius resistía al frente.

La pelea entre Licinius y Thunder Blue se mantuvo durante toda la recta. Ninguno se entregaba pero a 200 metros de la línea de sentencia apareció por el lado exterior Harlan’s Blue (Harlan’s Holiday), dispuesto a relevar a su hermano menor, y también Nevado de Colima (Easing Along), aunque con menos fuerza que el anterior.

Parecía que era un 1-2 para el entrenador Carly Etchechoury y el stud El Insistente, pero en los 100 surgió más abierto Cat’s Away y tapó en el disco con su furiosa atropellada. El falló fue ajustado: hocico al escolta y una cabeza más al tercero. Todo en el muy buen registro de 2’3”23/100 para los dos kilómetros.

“Pensé que había ganado más fácil.  Lo conozco bien porque lo he trabajado de mañana y sé que es un caballo que necesita rigor porque se amansa fácilmente. Por suerte hoy alcanzó y creo que va a seguir creciendo. Para mí es un caballo de grupo 1”, agregó Villalba sin olvidar de agradecer al cuidador Lucas Gaitán y a los propietarios la posibilidad que le dieron de correrlo.

Y la verdad es que el jinete no les falló. Condujo al milímetro al hijo de Star Dabbler y lo guió a su victoria más importante. Tras un 2017 en el que estuvo parado mucho tiempo, el zaino ahora parece listo para emprender mayores desafíos. Y no extrañará que siga definiendo en este nivel, incluso en distancias más largas.