Latin American Thoroughbred

EL DIARIO LATINOAMERICANO DE LAS CARRERAS

Un examen para los pulmones y la resistencia, sin Calcolatore

Carreras / 29.12.2017

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Después de haberse probado en el Carlos Pellegrini (G 1), Calcolatore (Tawqeet) volvía este viernes a la arena, el terreno en el que obtuvo el mes pasado el Gran Premio Dardo Rocha, pero Juan Javier Etchechoury optó por dejar pasar la carrera de Palermo. “Hizo un esfuerzo grande y me la jugué a anotarlo porque pensé que a esta altura del año iban a salir pocos, pero salió brava y con un caballo muy corredor adelante. Así que no va a correr”, anticipó a LAT el entrenador. Los 2500 metros del Clásico Ayacucho (G 3), que bajan la persiana a la cartelera clásica de la Argentina en esa cancha, iban a convertirse en su tercera carrera en 40 días.

Vamos a apuntar al Clásico Verano, del 27 de enero en 1800 metros, que sería parecido en pista y distancia al Latinoamericano”, amplía Javi, mientras aguarda que desde La Plata se confirme su nominación a la cita de marzo en Maroñas, para luego trazar los objetivos de 2018. Como se sabe, la Argentina tiene tres cupos, y el del Bosque estaría en suspenso por algún pago que no se concretó en la OSAF.

El examen que se debe rendir es con los pulmones y entre especialistas en el arte de galopar. Hace tres semanas, en un handicap en igual pista y distancia, Giant Steps (Not for Sale), el brasileño Frazier (Wild Event) y Rayo Rye (Catcher in the Rye) fueron animadores y volverán a encontrarse. El primero, vencedor de punta a punta y por el pescuezo, es el que menciona tácitamente Etchechoury y estrenará jinete: Osvaldo Alderete. “Algunos jockeys están de vacaciones y me lo ofrecieron. Lo he visto correr y lo enfrenté y es buen caballo. Le gusta correr adelante y en la última, cuando lo fueron a buscar guapeó”, recuerda.

Su escolta, que nunca había corrido en ese tiro, lo presionó en la recta final y le puso el pecho. El otro, “un caballo medio vago, que te hace trabajar bastante”, según Juan Noriega, su monta habitual, ya había ganado en veinticinco cuadras, pero aquella noche se entregó pronto en el derecho: terminó a siete cuerpos de la definición.

Kiss the Sheik (Heliostatic) fue tercero a seis cuerpos de Rayo Rye en su debut clásico y aquí llega más descansado. Santine (Hurricane Cat) aprobó el salto de los 1500 a los 2000 con un segundo triunfo en fila y ahora tiene un desafío doble: otros 500 metros más para su primera experiencia en el campo mejor rentado.

Más allá de ciertos vaivenes, algunos arrimes en este tipo de compromisos sostienen con ambiciones a Cósmico Romano (Cosmic), segundo en el último Pueyrredón (G 3); Ligurero (Harlan’s Holiday), tercero en la edición anterior de ese cotejo, y Expresso (Sigfrid), un tanto irreconocible luego de convertirse en vencedor clásico en la pasto porteño.