Latin American Thoroughbred

EL DIARIO LATINOAMERICANO DE LAS CARRERAS

LEMAIRE: “Me encantaría poder ir a montar en un Pellegrini”.

Internacional / 27.12.2017

lemaire-satono

Reconocido como uno de los jockeys más finos a nivel mundial, Christophe Lemaire pondrá fin este jueves a una temporada (su tercera completa) histórica en Japón como primer extranjero campeón de la estadística y, muy probablemente, como el 2º jinete que llega a la barrera de los 200 triunfos (a falta de lo que suceda en esa última fecha, el francés suma 199), algo que hasta la fecha solo ha logrado el legendario Yutaka Take.

Lemaire que al igual que su mujer, Bárbara, y sus hijos, Lucas y Andrea, se ha adaptado perfectamente a la vida en Tokio - de hecho todos ellos hablan perfectamente japonés - se confiesa un enamorado de la cultura nipona y de algo que para ellos tiene un gran valor, el respeto por el caballo.

 

Tercer año, y ya campeón de la estadística. ¿Qué le supone?

Para mi es muy importante porque he hecho historia. Era algo que deseaba. Nadie podrá quitarme eso. Es cierto que, de momento, somos sólo 2 jockeys extranjeros montando toda la temporada en Japón (Demuro y él) pero siempre se me recordara como el primero en ganar este título.

Una estadística que puede ir acompañada por una cifra redonda, las 200 victorias.

Significa mucho para mí porque solo Yutaka Take ha sido capaz de lograrlo, y además, cuando él lo consiguió los jockeys extranjeros no podían montar en Japón todavía, era algo cerrado a los jinetes con licencia de la Japan Racing Association, ni siquiera los profesionales locales (NRA) podían montar. Por lo que algunos de los mejores no tenían licencia. Ahora mismo hay mucha competitividad con los jinetes extranjeros Top que vienen por 3 meses, o con las estrellas de la NRA como Ketato Saki (campeón de la estadística en 2016). Creo que en este momento tiene mucho más valor llegar a 200 triunfos porque es mucho más difícil. Por eso este ha sido mi mayor logro este año, especialmente porque me perdí 5 fines de semana debido a los viajes que tuve que hacer. Más que el hecho de ser campeón de la estadística, el llegar a las 200 victorias me hace sentir feliz y orgulloso.

¿Siente presión de cara al jueves?

Pienso en ello, pero no siento una gran presión. No perderé nada si no gano esa carrera que me falta para llegar a las 200 victorias este jueves y tampoco puedo batir el récord de Yutaka Take de 212 por lo que no siento esa obligación, aunque espero conseguirlo porque es un símbolo llegar a las 200 pero me siento bien, afronto el día sin presión alguna.

No siente presión, pero es consciente que será el centro de todas las miradas dentro y fuera del país. ¿Qué tiene el turf japonés que día a día va ganando mayor notoriedad a nivel internacional?

Gracias a las redes sociales (Twitter, Instagram…) los aficionados al turf pueden seguir de cerca las carreras, creo que por eso cada día hay más gente en el mundo que se siente atraída por el turf japonés. El hecho que 2 jockeys extranjeros como Demuro y yo montemos todo el año hace que los europeos las sigan con mayor interés. Por otro lado, los caballos Top japoneses están viajando, compitiendo y ganando en las principales citas internacionales como Hong Kong, Estados Unidos, Dubai, Australia, Europa… Eso hace que la gente siga con mayor interés las carreras de Japón.

Primer jockey de Niarchos y Aga Khan, ganador de algunas de las carreras más prestigiosas del mundo... ¿Por qué Japón?

Los planetas se alinearon, se dio todo para que viniera. Era el momento perfecto para mi porque por entonces no tenía ningún contrato importante en Europa, conocía Japón ya que llevaba viniendo durante los últimos 10 años a montar con licencia de 3 meses durante las temporadas de invierno. Pero la mayor razón fue que estaba desencantado con las carreras de caballos en Francia. Necesitaba un nuevo reto, vivir el turf de una manera diferente, refrescar mi mente, algo nuevo que me ayudara a recuperar la motivación y volver a disfrutar montando a caballo. Este cambio fue el giro que necesitaba en mi vida.

Tiene 53 victorias de Grupo 1, de ellas 15 en Japón. ¿Cual ha sido su mejor momento desde que está en el país?

Siempre he preferido ganar grandes carreras, especialmente Grupos 1, antes que ganar muchas. Los triunfos en pruebas de Grupo son lo más importante para mi. Significa que estás capacitado para montar los mejores caballos. Los más especiales son esos potros a los que montas desde un maiden hasta llegar al G1, es la mayor satisfacción porque les has hecho mejorar poco a poco. Ganar las grandes carreras es siempre mi principal objetivo, más allá de ganar 300 carreras en un año. Mi mejor momento en Japón llegó en este 2017 al ganar el Derby. En cualquier país del mundo el Derby es una carrera especial. Era la prueba que quería ganar -dice antes de recordar su victoria con Rey de Oro (King Kamehameha) - Cuando solo llevábamos 300 metros me vi en la parte de atrás, el paso era muy lento así que decidí acelerar hasta ponerme segundo, para luego mantener la primera posición hasta el disco. Fue una carrera bonita de ver y un gran logro en lo personal.

En estos años las luces también se han visto acompañadas de algunas, las menos, sombras. ¿Fue el mes de suspensión por usar el teléfono su peor momento en Japón?

Desde que estoy aquí he pasado por 2 momentos muy malos: el primero fue mi accidente en el hipódromo de Kyoto, cuando mi caballo se golpeó con los palos y me fracturé la pierna. Acababa de llegar a Japón, estaba muy ilusionado, y tuve que parar durante 3 meses para recuperarme. Fue un momento duro. El otro fue cuando cometí el error de usar twitter en el cuarto de jockeys. Me sentí avergonzado porque conocía las reglas y no estaba concentrado en mi trabajo. Espero no volver a repetirlo.

¿Qué te ha aportado Japón?

Creo que en Japón puedo expresar mi manera de montar, puedo ser yo mismo sobre un caballo sin sentir ningún tipo de presión. Ahora he adquirido más experiencia porque llevo ya más de 15 años y he ganado grandes carreras en todo el mundo, pero me siento muy maduro y eso me permite ser yo mismo sobre un caballo.

Este domingo se celebró una nueva edición de la “carrera del pueblo”, el Arima Kinen que ya ganó en 2016 con Satono Diamond (Deep Impact) y en el que, en esta edición, fue 2º con Queens Ring (Manhattan Cafe). ¿Qué hace tan especial a esta prueba para que se jueguen 390 millones de dólares?

Carreras como Derby, Japan Cup o Arima Kinen congregan a mucha gente. Los japoneses son grandes aficionados, no acuden a los hipódromos solo atraídos por las apuestas, vienen a disfrutar del deporte en sí. Ganes o pierdas siempre es una gran experiencia montar en este tipo de pruebas en las que los fans te transmiten una gran energía. El Arima Kinen es la carrera más popular entre los aficionados. La mayoría de las veces se corre en Navidad, suele ser el último Grupo 1 del año, es la última oportunidad de ganar dinero. A nivel deportivo, es el último enfrentamiento entre los 3 años y los viejos. Es una cita que no se quiere perder nadie.

Otra cita a la que el turf japonés tampoco quiere faltar es el Kentucky Derby. ¿Cómo valora la Japan Road to the Kentucky Derby?

Creo que para el deporte en general es muy bueno que los mejores caballos del mundo puedan enfrentarse unos a otros. Las carreras de caballos se han convertido en un fenómeno global, ya no vale con ser el mejor de tu país. En Japón hay muchas carreras en arena y creo que los caballos japoneses pueden enfrentarse a los americanos en su superficie preferida. Es una gran oportunidad para promocionar las carreras y al mismo tiempo hacer que los caballos mejoren. Ojalá pueda encontrar un buen caballo con el que acudir al Kentucky Derby, sería un gran reto.

En lo que respecta a las series de este año (aún falta una prueba por correrse en febrero) Le Vent Se Leve (Symboli Kris S) es un gran caballo. Ganó muy fácil todas las veces que corrió. Espero que sus propietarios decidan llevarlo a Estados Unidos. A los japoneses les entusiasman ese tipo de retos.

Hablando de buenos caballos, Kitasan Black se fue con su 7º Grupo 1 y el récord de ganancias (16.5 millones de dólares). Le vimos despedirse de él. ¿Qué supone para los japoneses este caballo que recibió 125.000 votos de los aficionados antes del Arima Kinen?

En Japón las carreras de caballos tienen mucha más repercusión en los medios de comunicación. Es un deporte real, va más allá de las apuestas, y caballos y jockeys son considerados como deportistas al mismo nivel que un futbolista o un jugador de tenis, por ejemplo. En Japón todo el mundo sabe de carreras. Cuando tienes un caballo como Kitasan Black que durante 3 años corre en las pruebas más importantes del país, gana 7 de ellas y establece el récord de ganancias, los japoneses sienten una gran admiración y respeto por él. Creo que hay una gran diferencia con Europa al respecto. Cuando ganó el domingo sentí que tenía que despedirme de él. Fue un atleta increíble, un caballo fantástico, tenía que tocarle. Necesitaba ese contacto con él.

Japón ha mirado en muchas ocasiones a Sudamérica, como por ejemplo en el caso de la argentina Malpensa (madre de Satono Diamond)...

La industria de las carreras en Japón es increíble, creo que es uno de los motivos por los que, año tras año, sigue evolucionando. No dejan de mezclar, de buscar las mejores sangres. Los criadores y propietarios no tienen miedo de comprar las mejores madres en otros países y continentes, y eso mejora la calidad de los productos.

Malpensa (Orpen) produjo un caballo fantástico, muy equilibrado, y fuerte. Satono Diamond tiene grandes cualidades y stamina, además de velocidad. Malpensa fue una campeona en Argentina y demuestra, una vez más, lo que comentábamos: cuando un caballo es bueno lo es en cualquier parte del mundo.

¿El broche de oro a ese proceso de continua mejora y evolución del turf japonés pasa por ganar el Arco de Triunfo?

Los japoneses tienen una imagen muy clásica de Longchamp y el Arco de Triunfo. La historia del Arco es increible y ellos la ven como la carrera más importante, obviamente de Europa, pero también del mundo. Están deseando ganarla, aún no han podido y eso les produce un mayor deseo porque cuando algo es tan difícil de conseguir se vuelve un trofeo inalcanzable. Eso lo hace aún más especial.

Ganar el Arco ha sido, desde el primer día, mi gran objetivo. Tengo que ganarlo por Japón. Debo traer el trofeo del Arco del Triunfo a Japón.

Habla de vencer en el Arco, pero más allá de esa prueba, ¿qué le queda por ganar? ¿qué le motiva?

Es necesario tener retos. Cuando me fui de Francia, como dije antes, lo hice para buscar nuevos retos y motivaciones. He ganado algunas de las pruebas más importantes como el Arima Kinen, Derby o las Oaks, pero todavía me quedan muchos Grupos 1 por ganar en Japón. Me gustaría ganar las carreras más importantes del mundo con caballos japoneses, pero todo empieza en Japón. Tengo que hacerlo bien aquí, sacar lo mejor de los caballos para que luego puedan salir a competir en las citas más importantes del mundo. La motivación sigue siendo muy alta. Espero que el año que viene pueda repetir lo que hice este año o mejorarlo.

Y, ¿de cara a 2018?

El Arco será nuevamente mi prioridad. También me gustaría poder ir a Australia, uno de mis mejores recuerdos es la Melbourne Cup que gané en 2011 con Dunaden (Nicobar). Australia es un país maravilloso para las carreras de caballos.


Su compromiso con la Japan Racing Association le impide montar fuera de Japón, salvo cuando lo hace montando a caballos que representan a la JRA pero ¿le veremos en Sudamérica en un futuro?

Cuando decidí dejar Francia pensé en distintos lugares a los que ir como Australia, Asia… pero también pensé en Sudamérica. Nunca he estado allí, pero se que hay una gran pasión por las carreras. Me encanta hablar español y la cultura hispana, pensé en ir a Argentina, Brasil. Me encantaría poder ir a montar en un Pellegrini, montar en Sudamérica es algo que tengo pendiente. Quiero vivirlo en primera persona. La mayoría de los grandes jockeys que hay en Estados Unidos son latinos, la cultura de turf en sudamérica es increible.



Elegante y detallista. Dentro de una cancha el mejor socio que puede tener un caballo. Un genio sobre la silla de montar... Así es Christophe Lemaire, un jockey al que cuando le preguntas si tocó techo con los 8 triunfos que consiguió un día en Japón (montaba en 10 carreras) o cree posible mejorarlo te responde con una sonrisa: por qué no? Todo es posible. Si confías en tu caballo, si crees en tí mismo, todo está a tu alcance”.

Un mensaje que trasciende lo deportivo y le ha elevado en este 2017, si no lo estaba ya, a los altares del turf japonés.