Latin American Thoroughbred

EL DIARIO LATINOAMERICANO DE LAS CARRERAS

Fornarina Rye aplicó la velocidad y Cumbuco se puso el overol

Carreras / 19.12.2017

Fornarina-Rye

La yegua Fornarina Rye (Catcher in the Rye) y el caballo Cumbuco (Hurricane Cat) se quedaron con los handicaps del lunes en la pista de arena de Palermo. En una jornada en la que algunos ejemplares y jinetes no pudieron llegar al hipódromo por el caos que eran la ciudad y algunos de sus accesos, las pruebas centrales tuvieron asistencia completa.

Fornarina Rye se hizo un festín desde las gateras al disco en el premio Boboreta, la primera experiencia fuera de la recta que asumió en su campaña. “En los trabajos tomaba bien el codo y como no es muy buena largadora, le dije al cuidador que podríamos intentar en 1200 metros”, reveló Francisco Gonçalves, el jinete que pronto la llevó adelante y nunca tuvo preocupaciones. Al llegar al disco, seis cuerpos hubo entre la reservada de Firmamento y su escolta, Aki Mirame (Freud), que la persiguió desde el final de la curva.

Igual, es mérito de Carly”, agregó el brasileño, humilde, mientras observaba la repetición. No tardó en aparecer Etchechoury en escena, y devolvió gentilezas. “Corrimos esta carrera por él”, aseguró. Y hubo risas. Lo genera la nieta materna de Southern Halo, que apila cinco primeros y cuatro segundos puestos en diez salidas. “En 1200 salen distinto. Ahora vino muy cómoda y no hizo falta exigirla en ningún momento”, completó Gonçalves, que en la anterior carrera de Fornarina Rye trepó con ellas desde el fondo para lograr el placé en un Non Grade.

En el caso de Cumbuco, todo lo que tiene de noble lo tiene de remolón. Derrotó por tres cuerpos al puntero Deluminator (Don Valiente) haciendo trabajar a Gerónimo García, su jinete. “Estuve mirando un poco lo que hacía Falero y cuando vi que no encimaba y el de adelante había llegado hasta mitad del codo galopando, ya salí a buscarlo porque es seguidor y podía agrandarse. Después, hubo que buscarlo con la fusta de un lado y del otro porque le sacaba el cuerpo al látigo”, sostuvo el jockey, tras la sexta conquista del alazán que corre con muserola roja. El de Falero era Harlan’s Blue (Harlan’s Holiday), que cruzó el disco en el tercer lugar, a dos cuerpos del escolta.

Después de su fracaso en el Gran Premio Palermo (G 1), Cumbuco recuperó la credibilidad al bajar de nivel, en el hándicap Pure Prize. Lo explica el propio García: “Aquella tarde llegó cansado a la carrera. Había estado en el campo y tuvo poco vareo y fuerte. No nos dio el tiempo. Ahora Nico (Ferro) lo mantuvo con galopes”. Estaba aliviado el entrenador también, pues ahora los plazos se dieron dentro de sus planes y el crédito de Rodeo Chico volvió al triunfo luego de ocho meses.