Latin American Thoroughbred

EL DIARIO LATINOAMERICANO DE LAS CARRERAS

Falero se sumó a Santa Elena, pero Vacación siempre será su prioridad

Carreras / 02.12.2017

Falero-2

A 11 días de cumplir 51 años, Pablo Falero sigue teniendo ofrecimientos de caballerizas importantes y puede darse el gusto de establecer prioridades con sus compromisos de monta. Desde este mes, en los programas se le observará con mayor frecuencia corriendo a los ejemplares de la caballeriza Santa Elena, con quienes ha llegado a un acuerdo al mismo momento que deja de estar ligado al stud Rubio B.

Acepté el ofrecimiento de Santa Elena, pero mi prioridad sigue siendo Vacación. Lo que sí sucede es que el haras tiene mayoría de yeguas y el stud, más machos. Entonces, son pocas las posibilidades de que coincidan en una carrera. Espero que sea una buena decisión”, explica, sonriente, el jinete uruguayo, que todavía no se ha reunido con sus nuevos patrones pero ya estuvo en las riendas de algunos de esos ejemplares en las pistas de vareo.

Uno de ellos es Sixties Song (Sixties Icon), que luego de la floja actuación en el Dardo Rocha (G 1) de La Plata será anotado en el Gran Premio Carlos Pellegrini (G 1), del sábado 16 de este mes. En tal caso, allí estará Falero para guiarlo en pos de su rehabilitación y con la intención de llevarlo al segundo triunfo consecutivo en la cita cumbre del hipódromo de San Isidro. “No sé cómo andaba antes del Rocha, pero yo lo monté hace unos días y lo vi bien”, asegura.

Esto implica, además, que Pablo podría apilarse en la gran jornada internacional en tres representantes de la caballeriza propiedad de Mónica López y Alberto Roberti. Nashville Texan (Forestry) es otro que buscaría el replay, pero en el Félix de Alzaga Unzué (G 1-1000m), y se maneja la posibilidad de que corra El Atlántico (Stormy Atlantic) en el Joaquín S. de Anchorena (G 1-1600m). “El año pasado me habían ofrecido ser su primer jockey, pero yo estaba con Vacación y Rubio B., no podía. Ahora todo se dio muy rápido y en los próximos días voy a tener alguna charla, pero ya está todo arreglado de palabra”, contextualiza Falero, que será el jinete de la caballeriza de los colores amarillo, azul, celeste y blanco. “El acuerdo es para San Isidro y Palermo, y tal vez vaya a La Plata en algunos clásicos”, precisa.

Con la misma velocidad que debe decidir en carrera, viniendo a más de 60 km, el coloniense cambió de andarivel en lo contractual. “Lo de Rubio B terminaba a fin de año, pero se adelantó un poco. Esperaba mejores resultados de los que tuvimos, pero igual ellos querían que sea mi prioridad y yo tengo Vacación. No me puedo bajar de mis principios”, explica, sobre la mutación de su segunda preferencia.

Con el resto de mis prioridades sigo igual. Si no hay caballos de Vacación o de Santa Elena le monto al Bebe (Guillermo Frenkel Santillán), que igual tiene pocos, o los de Garabo, pero sin compromiso”, amplía, con la aclaración de que aquellos del entrenador que son del stud Victoria “son desde hace unos dos años de (Damián) Ramella”.

Es el comienzo de una nueva etapa. Y las nuevas ofertas también resultan reconocimientos, y no se detienen. Por lo pronto, mientras pelea por una nueva estadística, le hace lugar en sus vitrinas a otros trofeos, como los que recibió semanas atrás de los hipódromos de Palermo y San Isidro, y de la Unión de Trabajadores del Turf y Afines (UTTA). Falero, siempre está.