Latin American Thoroughbred

EL DIARIO LATINOAMERICANO DE LAS CARRERAS

El sol asomó para la consagración de Care Lady

Carreras / 09.12.2017

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Cuando las nubes grises se habían convertido en el techo de la ciudad de San Isidro y parecía que se venía la lluvia, salió el sol sobre el hipódromo del Jockey Club a mitad de la tarde del viernes. Y en especial, asomó para la potranca Care Lady (Equal Stripes), que sobre el césped se consagró en los dos kilómetros del Gran Premio Copa de Plata (G 1) – Arquitecto Roberto Vásquez Mansilla. Al final, además de libertad necesitó coraje, para mantener al pescuezo a la formidable Amy B Key (Key Deputy), su escolta.

Guapa, la defensora del stud Los Cardones edificó su segundo triunfo en el más alto nivel desde la experiencia. Es la que le había dejado su tercer puesto en el Enrique Acébal, su única anterior carrera en la pista grande del gigante norteño, donde un desarrollo sin demasiadas libertades en momentos claves la privaron de ser partícipe de la definición. Entonces, el equipo se quedó con la sensación de sabor a poco. “Tuvo contratiempos aquel día y siguió muy bien”, aseguraba Antonio Marsiglia, su entrenador. Lo dijo en la semana previa, en estas mismas páginas, y lo repitió ayer, antes de sacarse la foto con su yegua. Fue como si necesitara exteriorizar que aquella derrota aún le dolía y con este nuevo festejo empezará a cicatrizar.

Es un momento de euforia y hay que estudiar los próximos pasos. No tendría problemas en correrles a los machos porque sé la calidad que tiene la potranca. Es más, cuanto más distancia es mejor para ella”, mencionó el preparador, sin perder la calma que muestra a cada paso. Invitado a soñar con un futuro, se animó: “Si el Pellegrini fuera en 20 días me animaría a anotarla. Es lindo arriesgarse con un ejemplar de este nivel. En cambio, para llevarla a Uruguay está muy tierna”. La gran cita del turf argentino será en una semana y ya no hay posibilidad de meterse. En Maroñas, el Ciudad de Montevideo (G 1) será el 6 de enero, como es una tradición.

Desde 2009 que la ganadora del Gran Premio Selección de Palermo no repetía el festejo en el Pellegrini de las yeguas. En común, solamente la distancia de 2000 metros entre una cita y otra, con unos 60 días de diferencia. Una es en la arena, entre potrancas, y la otra en el césped, ante las hembras adultas. Care Lady emuló con otra estrategia a la tordilla Kalath Wells (Poliglote).

Eduardo Ruarte no sale de su asombro. Apenas levanta la voz el jinete. Es como si hubiese exteriorizado todo en el festejo al cruzar el disco. “Este año tuvimos la oportunidad de ganar clásicos de Grupo 1 varios chicos que no estamos entre los grandes jockeys y se nos hace difícil correr las carreras grandes. Por eso es que soy un agradecido a Antonio, que me tuvo confianza”, aseguró. También había estado en sus riendas en el Selección. “Ella me dio lo que ningún otro caballo me dio”, confesó.

El grupo de propietarios de Care Lady no cabe en su lugar. Tuvieron antes a Vale Dori (Asiatic Boy), que se convirtió en una embajadora de lujo en Dubai y los Estados Unidos. A todos los une Abolengo, el haras que la negoció con Andrés Martinelli, Julio Berardi y Norberto Cosenza, sus arrendatarios. “Tuvimos a Vale Dori y ahora a esta yegua. ¿Qué más podemos pedir?”, dijeron en conferencia de prensa. La respuesta, en el turf, es una sola: seguir soñando.