Latin American Thoroughbred

EL DIARIO LATINOAMERICANO DE LAS CARRERAS

Al Gran Premio Carlos Pellegrini sólo le falta correrse

Carreras / 13.12.2017

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En la espera es todo coloquial. El foco está puesto en la jornada del sábado en el hipódromo de San Isidro y no se muestran todas las cartas. Alguno se anima a hacer una seña, pero el juego está abierto. Se exponen más las dudas, y la principal pasa por el clima. El pronóstico extendido ofrece señales que a los caballos no les será indistinto, ya sea por la posibilidad de que la temperatura trepe a los 37 grados o por la llegada de tormentas al momento de correrse el Gran Premio Carlos Pellegrini.

Ojalá que no llueva, por la gente y por el espectáculo”, dice el entrenador Alfredo Gaitán Dassie, en un deseo que, por repetido, ya suena casi protocolar. Para él será una tarde especial, más allá de lo que suceda con Sixties Song (Sixties Icon) en su intento de ganar por segunda año seguido la carrera más importante de América del Sur. Lo supo cuando comenzó el sorteo de gateras y Enrique Piccardo, de la Comisión de Carreras, anticipó que una prueba llevará su nombre “por la hazaña de haber ganado los tres grandes premios el año pasado”. Agradeció el cuidador, al que la vara le quedó muy alta. “Corro las tres otra vez y tengo buenos caballos, pero es muy difícil que vuelva a darse la misma situación. No había pasado nunca en la historia y cuando sucedió, me tocó a mí”, dijo quien además presentará a El Atlántico (Stormy Atlantic) en el Anchorena y un trío en el Unzué: Nashville Texan (Forestry), el ganador de la edición pasada; Happy Roman (Roman Ruler), el elegido por Pablo Falero, y Moeche (Grand Reward).

No fue el único agasajo anunciado. El otro destinatario está por estas horas del otro lado del mundo. Se trata de Candy Ride, cuyo nombre se le pondrá a una plaza para chicos que inaugurará el hipódromo en las próximas semanas. El anuncio tiene relación a la fecha, ya que la despedida de la Argentina del campeón invicto que hoy se destaca como padrillo en los Estados Unidos fue ganando la prueba de la milla.

Salimos juntos de la escuela de aprendices y creo que éramos igual de maletas los dos. Como entrenador, me parece que algo aprendió”, bromea Pablo Sahagian sobre Gaitán, al que enfrenta ahora en otro rol. Es el cuidador de Puerto Escondido (Hurricane Cat), el caballo que llegó segundo el año pasado y clama por revancha un año después. “Está perfecto, en inmejorables condiciones. Nos tiene que acompañar la suerte”, asegura el Turco, que además sueña con un día perfecto. “El Benicio y Víctor Security llegan muy bien al Anchorena. Ojalá pueda hacer el 1-2”, se ilusiona, pero evita dar un orden entre los descendientes de Hurricane Cat y Stormy Atlantic.

Menos lo haría Carlos Daniel Etchechoury en el Pellegrini, donde presenta cuatro: Don Inc (Include), Global Big (Global Hunter), Hat Valiente (Hat Trick) y Village King (Campanologist). “Están 10 puntos. Se merecen estar. Una vez llegué a correrla con tres y fueron segundo, tercero y cuarto. Ojalá que esta vez me toque”, recuerda. Y sobre el primero de ellos, que estará por tercer año seguido en los 2400 metros de césped más famosos, apunta: “En el del año pasado se lesionó y costó mucho recuperarlo. Ahora se lo ve sano. Las dos carreras que corrió desde su reprise le hicieron muy bien”. Quedó detrás de Puerto Escondido, con el que debe acortar distancias. Sobre el último de ellos hizo una confesión Luciano Zylber, manager del stud Keyser Soze: “Llega muy bien, descansado, y está en su superficie. Dany nos metió en una ilusión que no teníamos. No esperábamos correr el Pellegrini este año hasta que el potrillo ganó el Jockey Club".   

Los hermanos de Dany también estarán en la carrera. Carly presenta a The Great Day (Harlan’s Holiday), el ganador de la Polla, y Javier a Calcolatore (Tawqeet), el único caballo que prepara. Uno de los dueños de este último viajó por la mañana desde Córdoba para presenciar el sorteo y elegir la gatera. “Es la primera vez que voy a correrla y no sé si se volverá a repetir”, remarcó. Una frase que encierra todo lo que representa el turf y los sueños que lo construyen. En igual situación están Francisco Corrales y Juan Giussi, jinete y entrenador de Conwy (Rider Stripes), “que posiblemente vaya adelante, que es como mejor rinde”. Lo curioso es que eligieron la salida más alejada de los palos, contra toda lógica.

Roberto Solanes viene teniendo suerte y debe estar pensando en poder sostenerla. El preparador brasileño llegó con New in Town (Floke) y subrayó “el buen viaje y la atención” después de que la bolilla de su caballo fuera la primera en aparecer y optara por el partidor 9. “Tener un buen desarrollo para su atropellada”, fue la respuesta cuando se le consultó qué esperaba. Hincha de Vasco da Gama, esta es su segunda experiencia en San Isidro. “Fui tercero en el Anchorena una vez”, apunta.

Y como la jornada no queda en el Pellegrini, también hubo oportunidad de escuchar otras voces. Por ejemplo, sobre Legión de Honor (Grand Reward), que tras vencer en el Maipú buscará repetir en el Félix de Álzaga Unzué, con la incógnita del césped, el piso que le ha sido esquivo hasta aquí. “Es muy corredor. Tiene una buena suelta, así que trataremos de aprovechar la velocidad”, dijo Enrique Martín Ferro, su cuidador.

El prólogo a la ceremonia lo puso ayer Atómica Oro (Orpen), la única yegua que estará en la cita de la milla. Roberto Bullrich, su DT, la llevó a la cancha principal para que galope por primera vez y sacar conclusiones. “Anduvo bien, me gustó la acción que tuvo. Me estoy ilusionando”, confesó. Una sensación ideal en vísperas de una fecha única.