Latin American Thoroughbred

EL DIARIO LATINOAMERICANO DE LAS CARRERAS

La lupa está puesta en Sixties Song, aunque sea la cuenta regresiva del Dardo Rocha

Carreras / 15.11.2017

Gaitan-Dassie

El desafío del King George VI & Queen Elizabeth (G1) en Ascot quedó atrás. La historia mezclará sensaciones opuestas en la travesía de Sixties Song (Sixties Icon) por Inglaterra, por la intención de competir entre los mejores fondistas europeos y el magro resultado, al cerrar la marcha muy lejos de la majestuosa Enable (Nathaniel). Entonces, su regreso del próximo domingo a las 19.20, en el Gran Premio Dardo Rocha (G1) de La Plata, lo encuentra al representante de la caballeriza Santa Elena con la lupa encima, con la necesidad de volver a mostrar los puntos que calza por más que desde su entorno no se planteen esa exigencia.

 

Han pasado casi cuatro meses desde su segunda incursión internacional, ocho meses de su último impacto en el Gran Premio Latinoamericano de Valparaíso, en Chile, y un semestre de su derrota en el 25 de Mayo, en San Isidro. Tendrá once rivales en su vuelta a la competencia en el sentido inverso a las agujas del reloj, como estaba acostumbrado antes del viaje al Viejo Continente. “El caballo está muy cerca de los 10 puntos. Puede perder porque es la reprise y porque el objetivo principal es el Carlos Pellegrini, pero le tenemos confianza”, asegura su entrenador, Alfredo Gaitán Dassie. De todos modos, sabe que de este lado del mundo a los ejemplares buenos se les reclama lo máximo. “En la Argentina estás obligado a ganar siempre. En otros países no salís en la tapa de todos los diarios si perdés una carrera porque la usaste para llegar en óptima forma a otra. Así que estamos haciendo todo lo mejor posible para que gane. Si gana, mejor”, agrega el cuidador.

 

La dedicación ha sido grande con Sixties Song, y la idea fue buscarle el mejor momento posible para el regreso. “No llegaba a la Copa de Oro. Le faltaban unas semanas y ese gran premio este año se adelantó a la última semana de octubre, además. Así que la mejor opción era llevarlo tranquilo en el entrenamiento y esperar el Dardo Rocha”, explica Gaitán Dassie. Trabajos no le faltan. En el Campo 2 del hipódromo de San Isidro, donde está radicado y varea cada mañana, hizo 1400 metros desde las gateras en 1m26s3/5; 1m30s de segunda vuelta y 1m18s, suave, con buen final, entre otras partidas, siempre en la pista de arena. Los ejercicios los revela el propio preparador, que incluso confiesa que “llevarlo a la gatera cuando tienen que reprisar es algo que hice un par de veces y me salió bien; los caballos lo toman como una semi-reprise”. Y brinda un ejemplo: “Con El Atlántico lo hice; corrió a los cuatro días una condicional que no la teníamos en cuenta y ganó largando de afuera de todos, en un malón”. Claro está, el domingo las exigencias serán mayores para el zaino nacido el 24 de septiembre de 2013 en el Haras Firmamento, que fue el precio máximo de la Venta Selección 2015, con 1.220.000 pesos (130.760 dólares al cambio oficial de ese día). Más del doble (en la moneda local) de lo que costó es el primer premio que espera por el vencedor: 2.700.000 pesos (unos 152.542 dólares de hoy).

 

Todo lo ideal que resultó el vuelo de ida –directo– a Inglaterra en julio contrastó con el regreso, que se sintió interminable. No había apuro en regresar, pero todo fue más extenso de lo previsto, con cuatro escalas. “Fue de Newmarket, donde estábamos, hasta Alemania. Allá estuvo un día antes de salir para San Pablo. Luego, a Montevideo. Y de allí, a Buenos Aires. Cuando llegó tenía dolores en el anca, por los vuelos y porque había sido grande la exigencia en carrera, y el stress propio del viaje. De modo que el primer mes caminó, después empezó a trotar, luego a galopar… Hubo que darle tiempo para que se acomode”, recuerda Gaitán Dassie.

 

En tierra inglesa, “la atención que nos dieron fue excelente, tanto cuando fui a ver todo en junio como cuando lo hicimos para la carrera. No paraban de mostrarme pista para que elija para entrenar”. La experiencia sirvió para que hoy, ante una situación similar, asegure: “No se puede ir cerca de la carrera a Ascot. Hay que llevarlo unos seis meses antes y en ese caso, tendría que quedar en manos de algún cuidador de ahí, que pueda hacer la adaptación. Sixties Song hizo todo bien. No perdió peso, no sintió el viaje, estuvo comiendo bárbaro… El jockey que lo montó (Gerald Mosse) dijo que le veía actitud, que tenía ganas aunque no se sentía cómodo con el pasto mojado, porque había llovido. Entre el trazado, que no sólo es al revés sino que además tiene subidas y bajadas, y la categoría de caballos que corren, tenés que competirles con uno que se adapte y tenga un estado atlético. Allá son más flacos que los nuestros, están muy ajustados todos”.

 

No obstante, para el hijo de Sixties Icon y Blissful Song los desafíos en el exterior no se han terminado. “Primero hay que enfocarse en estas dos que tenemos por delante acá, luego veremos. Porque si gana alguna de ellas puede ser nominado por el Latinoamericano (de marzo en Maroñas) y también me gustaría llevarlo a los Estados Unidos”, dice Alfredo, casi pensando en voz alta. Pronto vuelve al presente. Tiene por delante la posibilidad de ganar el Dardo Rocha por tercera vez, y la segunda consecutiva. El año pasado se lo llevó con Keane (Equal Stripes), del mismo stud pero con antecedentes previos en el hipódromo de la ciudad de las diagonales. “Pensé que iban a correr más. No hay ningún potrillo, lo que es curioso. Igual, a veces corren 5 o 6 y se te complica”, admite quien volverá a confiar en Juan Cruz Villagra para llevar las riendas. “Imagino que vendrá de menor a mayor, pero él tiene libertad total. Lo único que sabemos es que faltando 800 metros hay que estar cerca del puntero”, precisa.  

 

Será la segunda vez que Sixties Song corra en pista de arena y la primera en La Plata. Sólo compitió en esa cancha en el debut, en Palermo. “Vino un poco enredado, no tuvo suerte”, sostiene el entrenador sobre aquella tarde, y alerta: “Yo creo que en la arena es igual o mejor que en el césped este caballo”. La referencia principal es cómo se desenvuelve en los entrenamientos, casi todos en la arena desde que era potrillo.

 

En un momento pensé en llevarlo a La Plata alguna mañana para que conozca el trazado, pero la verdad es que ha viajado mucho y están siendo días de mucho calor. Así que irá directamente a correr”, agrega Gaitán Dassie, que ya tiene programada una vuelta de galope a las 6.30 del domingo y subirlo al camión minutos después de las 8 junto a Cone (Easing Along), su otra carta en la prueba más emblemática del turf platense.