Latin American Thoroughbred

EL DIARIO LATINOAMERICANO DE LAS CARRERAS

En el descanso, El Atlántico acumuló coraje para vencer a Stivers

Carreras / 25.11.2017

SI10C

Un final de los que se gritan con más furia en las tribunas entregó el Clásico Embrujo (L), en la milla de césped del hipódromo de San Isidro. Y en especial, para los que tenían su corazón y unos boletos puestos en El Atlántico (Stormy Atlantic), el caballo que pareció acumular coraje durante los siete meses que descansó para ponerlo en juego en la recta final, ayer. Un pescuezo lo separó de su escolta, el tordillo Stivers (Lasting Approval).

 

La sexta victoria del representante del stud Santa Elena llegó con un valor extra, más allá de ser la primera en ese nivel. Como si estuviera compitiendo seguido y como si no fuera quien le otorgaba ventajas en el peso a todos sus rivales, el alazán le puso el pecho a la carrera. Fue el que evitó que el potrillo El Jarana (Wood be Willing) se sintiera cómodo adelante con un peso bajo y cuando Stivers lo superó, volvió a la carga por adentro para gestar una reacción que sólo ofrecen los guapos. El trabajo de Juan Cruz Villagra en la montura y su voluntad de no perder lo hicieron posible ante un adversario que también ha recuperado su mejor forma.

 

Llegó a sacarme tres cuartos de cuerpo el tordillo. Parecía que nos ganaba, pero el mío volvió. Por suerte, el caballo respondió a lo que esperábamos de él”, comentó el jockey, que además destacó el trabajo del entrenador, Alfredo Gaitán Dassie. “Los prepara muy bien. Casi no sintió la reprise”, agregó el cordobés, artífice del primer éxito del caballo en otra distancia que no fuera 1400 metros.

 

Criado por el haras Avourneen, El Atlántico es hermano materno de Eragon (Offlee Wild), que fue un referente de la media distancia en los tres años que compitió en la Argentina. Luego, al ir a correr a Gulfstream Park la Pegassus World Cup (G 1) el último verano con muy poco tiempo de adaptación, no volvió a mostrar ese nivel en los Estados Unidos. Pero su ADN sigue latente con su hermano materno, está a la vista.